lunes, 24 de noviembre de 2008

Tras la puerta I

Quizás detrás de la puerta me espere un calor envolvente , como de vientre materno. Un mundo sin luz, sin abrazos, sin latidos o tal vez la luz me invada y mis ojos nazcan y miles de vidrios estallen en vidas.
Quizá los sentidos se cubran de blanco y todas las voces del mundo me lleguen cobijadas en tu voz . Tal vez me vuelva deseo eterno, alma en pena, sueño ausente o, cruce la puerta y me vuelva miedo. A no tenerte, a no encontrarte siquiera en sueños, a que te escapes de mis manos y te diluyas antes de poder rozarte, a que no llores, no te rías, que no crezcas. Miedo a que no llegues mi Nannerl pequeña.

Será por eso que me quedó del otro lado, a la espera de que mis pesadillas no despierten.

3 comentarios:

Leandro Rodríguez dijo...

Estás llena de luz y sólo eso abrirá todas tus puertas.
Desde mi Silencio.
Lea

Naty Laini dijo...

nena
este texto me ha cautivado
gracias por regalar una dulce pausa


carpe diem

Nelais dijo...

Nadis,
todo lo que podía cortar
todo lo que dolía amar
se resume en éstas líneas ya conocidas..

sos carne nena

unos besos